Creía yo que estos días de vacaciones me iban a servir como cura de reposo, pero lejos de eso, mi agotamiento ha ido en aumento. No se pueden querer hacer tantas cosas en tan pocos días: visita al cantábrico en Santander, procesiones varias, actividades con la familia, una cenita con los amigos, esos arreglos en casa que llevan meses pendientes,...
Debe ser por ello que me había quedado sin ideas para escribir estas líneas. Buscando inspiración en la red, he abierto mi página de facebook, una de esas redes sociales que están tan de moda, y me he quedado con un sencillo comentario de un amigo que simplemente dice: “Gran Gran Torino”. No sé qué contestarle a mi amigo. Más que nada porque no he visto la película a pesar de mi admiración por el Sr. Eastwood, ni otras muchas este año, ni el año pasado, ni el anterior, vamos, que me he puesto a pensar y hace más de tres años que no voy al cine a pesar de lo que siempre me ha gustado. Lo malo es que creo que no soy el único al que se le ha olvidado cómo es una entrada. Yo me preguntaba por qué no paraban de cerrar salas de cine, pero la respuesta es obvia: porque no vamos al cine. Culpables somos todos, desde el que impuso la tasa del cine español, bueno algunas veces, malo casi siempre, hasta el señor de la tienda de palomitas, que parece que fijó los precios pensando que era el restaurante de Ferrán Adriá.
Ya sabemos que apareció el video, el dvd, el blue ray, el home cinema y todo lo que quieras, pero como la pantalla grande no hay nada para ver una buena película, pero sobre todo para sentirla, para vivirla. Recuerdo todavía las lágrimas derramadas junto a mi primo cuando siendo dos niños fuimos a ver Marcelino pan y vino, en blanco y negro y desde la primera fila del desaparecido cine Rex en Pamplona, recuerdo la ilusión de los domingos por ir con los amigos al cine del colegio a ver películas de Louis de Funes y similares, recuerdo a E.T., a los dinosaurios del Parque Jurásico, a Darth Vader y compañía en la Guerra de las Galaxias, al Titanic hundiéndose, al Señor de los Anillos, a Indiana Jones, a Superman y Spiderman, al peligroso Tiburón, a los Gremlins ,a Forrest Gump, a los de la lista de Schlinder, a tantos otros.....
Como parece que a este ritmo nos quedamos pronto sin salas de cine, yo por si acaso me voy a comprar una televisión de esas de muchas pulgadas ahora que han bajado de precio y voy a esperar a que salga el Gran Torino en video y poder comentar con mi amigo si me ha gustado o no la película sobre la vida de Walt Kowalski.
martes, 14 de abril de 2009
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